12 de octubre de 2026 Casos de éxito

Contratación digital de seguros: la firma con Logalty en iMediador, sin papel y con garantías

Has calculado el precio, has rellenado los datos del cliente y el cuestionario de salud… y la venta se queda a medias en el último paso: la firma. Imprimir, escanear, esperar a que el cliente vuelva a pasar por la oficina o a que devuelva los papeles. En la contratación digital de seguros, ese último paso es el que decide si una solicitud acaba en póliza o en un cajón.

En Lemondit llevamos años desarrollando y manteniendo iMediador, la plataforma de mediación de Previsión Mallorquina, aseguradora especializada en autónomos y profesionales. Una de sus piezas clave es la firma electrónica con Logalty. Te contamos cómo funciona, qué hay detrás y qué gana cada parte.

iMediador: toda la contratación en una sola plataforma

iMediador es la plataforma web donde corredores y agentes calculan el precio de los seguros de Previsión Mallorquina, como la baja laboral o la hospitalización para autónomos. Desde ahí tramitan la contratación, consultan pólizas y descargan documentación. Además, tiene un widget que el corredor puede insertar en su propia web para que el cliente final calcule su precio y contrate directamente.

La contratación sigue siempre el mismo recorrido: producto, opciones y precio, datos de contacto, cuestionario de salud cuando corresponde, datos de pago y firma. Todo es digital hasta el final. El reto es que el último paso también lo sea, sin perder garantías legales.

Por qué hace falta un tercero de confianza

Firmar un seguro no es solo pulsar un botón. La aseguradora tiene que poder demostrar qué documentos se mostraron al cliente, cuándo los recibió y cómo los aceptó y firmó. Además, la normativa de distribución de seguros obliga a informar al cliente antes de contratar.

Ahí entra Logalty, una empresa española que actúa como tercero de confianza: se sitúa entre quien ofrece el contrato y quien lo firma, y genera evidencias con valor de prueba de todo el proceso. Es prestador cualificado de servicios de confianza según el reglamento europeo eIDAS y está muy implantada en banca y seguros.

Contratación digital de seguros con tres formas de firmar

No todas las contrataciones son iguales. Por eso iMediador ofrece tres caminos y muestra sola el que toca, según las reglas que marca la aseguradora para cada producto y cada caso:

  • Firmar ahora: el cliente firma en ese momento, en una ventana de Logalty integrada en iMediador o en el widget, sin salir de la página.
  • Firmar a distancia: el cliente recibe un aviso de Logalty por SMS y correo electrónico, y firma cuando quiere desde el móvil o el ordenador. Es la opción ideal cuando el mediador tramita la solicitud sin tener al cliente delante.
  • Firma en papel: la vía tradicional, que se mantiene en casos concretos, por ejemplo cuando el tomador y el asegurado son personas distintas.

La firma inmediata solo se abre cuando la aseguradora ya ha aceptado la solicitud. Si antes necesita revisarla, la plataforma lo explica y avisa de que habrá noticias pronto. Así nadie firma algo que luego no se pueda emitir.

La firma inmediata, paso a paso

  1. Documentación a medida: al enviar la solicitud aparece una pantalla de espera mientras los sistemas de Previsión Mallorquina generan los documentos personalizados de la póliza.
  2. Acceso directo, sin contraseñas: la ventana de Logalty se abre dentro de la propia página. El cliente no tiene que registrarse ni recordar ninguna clave.
  3. Información precontractual: primero se muestra la nota informativa y el cliente la acepta con un clic. Así queda constancia de que recibió la información antes de contratar.
  4. Firma de la póliza: después revisa la solicitud, las condiciones particulares y generales y el formulario de desistimiento. Tiene que descargarlos antes de firmar, para que quede garantizado que ha tenido acceso a ellos, y los firma con un código que recibe por SMS. Si no quiere firmar, puede rechazar e indicar el motivo.
  5. Resultado registrado: iMediador recoge el resultado y se lo comunica a Previsión Mallorquina, que lo asocia a la solicitud o a la póliza. Nadie tiene que hacer nada a mano.
  6. Copia certificada: el cliente recibe por correo certificado los documentos firmados junto con las evidencias del proceso. Un único mensaje, el importante, al final.

Hay detalles pequeños que marcan la diferencia en el día a día. Funciona en castellano y en catalán. Si algo falla al preparar la firma, un botón de reintento evita perder lo que ya se había rellenado. Y el mediador puede retomar cualquier firma pendiente desde el área de consultas.

En el widget, los mensajes están pensados para el cliente final: agradecimiento, número de solicitud, número de póliza cuando ya está formalizada y próximos pasos.

Lo que no se ve: tres sistemas que se coordinan

Detrás de esa experiencia sencilla hay tres partes que se entienden entre sí: iMediador, los sistemas de Previsión Mallorquina y Logalty.

iMediador pide a la aseguradora la documentación y las condiciones de la firma (textos, consentimientos, plazos y motivos de rechazo), prepara el expediente y se lo entrega a Logalty de forma segura. Cuando el cliente termina, recoge el resultado y lo registra en la aseguradora.

Para negocio hay un detalle importante: la aseguradora controla esas reglas desde sus propios sistemas. Si cambia un texto de consentimiento o un plazo, no hay que tocar la plataforma. Y los datos solo viajan entre las partes que los necesitan, con cada paso registrado.

Es un reto que conocemos bien. Lo vivimos al integrar más de una decena de organismos públicos en el Punto Neutro Judicial del CGPJ: un sector regulado en el que varias partes tienen que coordinarse sin fisuras y con trazabilidad completa. Como allí, cada cambio se valida primero en un entorno de pruebas, con firmas sin efectos reales, antes de llegar a producción.

Una integración que no deja de mejorar

Una integración así no se hace una vez y se olvida. Con el tiempo se ha ido puliendo: se unificó la documentación para agilizar la firma, llegó el botón de reintento, la configuración de pruebas y la de producción quedaron separadas y se mejoró la forma de obtener los documentos.

Nuestra aportación más reciente ha sido implantar el flujo de contratación con información precontractual que recomienda Logalty:

  • Aceptación por separado: la nota informativa se acepta antes de la firma y de forma independiente.
  • Un documento, una firma: cada documento viaja por separado, lo que resulta más claro para el cliente y para las evidencias.
  • Un paquete más ligero: salen del proceso los documentos que no aportaban nada a la firma.
  • Menos correos: el cliente solo recibe el mensaje que importa, al final.

Qué gana cada uno

  • El cliente: contrata sin desplazarse, desde cualquier dispositivo, sin papel y en su idioma.
  • El mediador: cierra la venta en el momento, sin perseguir firmas ni escanear documentos, y retoma las pendientes cuando quiere.
  • La aseguradora: tiene evidencias con validez legal y constancia de que ha informado antes de contratar. El resultado de cada firma se registra solo, y los textos y las reglas los controla desde sus propios sistemas.
  • El negocio: menos solicitudes que se quedan a medias en el último paso, menos costes y menos errores. Es la misma lógica que seguimos cuando eliminamos el trabajo manual en la gestión de reservas turísticas: que los sistemas hablen entre sí para que las personas no tengan que hacerlo por ellos.

¿Quieres digitalizar la firma en tu plataforma de seguros?

Tanto si eres aseguradora como correduría o gestionas una plataforma de mediación, el último paso de la contratación merece el mismo cuidado que el primero. Si quieres cerrar tus contrataciones en digital y con garantías, cuéntanos cómo trabajáis hoy. Hablemos.